Hazlo tú mismo
Cómo hacer la foto del CV con el móvil, paso a paso
Con el móvil sale una foto de CV perfectamente válida si haces tres cosas: cámara trasera, alejarte y disparar a 2×, y ponerte de cara a una ventana. Aquí está el procedimiento completo y la tabla para saber qué ha fallado.
11 min de lectura
Sí, con el móvil sale una foto de CV perfectamente válida, y no es un premio de consolación: con luz de ventana y la lente correcta el resultado aguanta en un currículum y en LinkedIn sin que nadie piense en el móvil. Todo se reduce a tres decisiones: usa la cámara trasera, aléjate metro y medio y dispara a 2× y ponte de cara a una ventana. Casi todas las fotos caseras que “no acaban de quedar bien” fallan en una de esas tres, no en el teléfono.
Debajo tienes el procedimiento completo —veinte minutos, sin comprar nada—, una tabla para diagnosticar qué ha salido mal si ya lo has intentado, y al final las dos cosas que no vas a poder arreglar en casa. Este artículo puede costarnos una venta. Nos parece bien: si sales de aquí con una foto que te sirve, la página ha hecho su trabajo.
1. La cámara trasera, nunca la frontal
La frontal es el camino más rápido a una foto que parece hecha con el móvil: menos resolución que la principal, un objetivo bastante más ancho —lo cual empeora el problema del punto siguiente— y, en muchos fabricantes, un suavizado de piel que se aplica solo y que no siempre se puede desactivar. El resultado es una piel de cera, sin poro, y unos ojos con poco detalle. En una imagen que alguien va a ver grande en un monitor, se nota.
Gira el móvil. A partir de ahí dejas de verte en la pantalla, y precisamente por eso necesitas el temporizador o una persona que dispare (punto 6).
2. El gran angular te deforma la cara: lo más útil de esta página
Este es el punto que casi ninguna guía explica, y explica casi todo. La cámara principal de un móvil es un gran angular: equivale a unos 24–26 mm en formato de 35 mm. Para un paisaje es ideal; para una cara a distancia de retrato es la lente equivocada.
El motivo es pura perspectiva, no calidad de lente. Cuanto más te acercas a un objeto, mayor es la diferencia de tamaño entre lo que está delante y lo que está detrás. En una cara, lo que está delante es la nariz. A cincuenta o sesenta centímetros —la distancia del brazo estirado— la nariz crece, la frente se abomba, las mejillas se hunden y las orejas se retiran hacia atrás. Nadie mira una foto y piensa “esto es un 24 mm”, pero todo el mundo ve que la cara no termina de cuadrar. Esa sensación es exactamente lo que hace que un selfie no valga para un CV. Los retratos se hacen tradicionalmente entre 50 y 85 mm de equivalencia precisamente porque obligan a apartarse, y a esa distancia las proporciones se mantienen.
Cómo se hace bien:
- Toca 2× en la app de cámara. En los móviles con sensor principal de mucha resolución, el 2× es un recorte real del sensor, no una lupa de software, y te sitúa alrededor de los 48 mm equivalentes. En los modelos con teleobjetivo separado (2×, 3× o 5×), mejor todavía.
- Después aléjate hasta que la cabeza y los hombros llenen el encuadre: entre 1,5 y 2 metros, no la longitud de tu brazo. Alejarte es la mitad del truco; sin alejarte, el 2× solo recorta el mismo problema.
- No uses valores intermedios de zoom. 2× sí, 2,7× no: entre una lente y otra solo hay interpolación.
- Si tu móvil solo tiene gran angular y ninguna posición 2× real, dispara desde lejos y recorta después. Pierdes resolución y la corrección es parcial, pero es mejor que acercarte.
3. La luz: colócate de cara a una ventana
Dos errores clásicos: ponerte de espaldas a la ventana —cara oscura, fondo quemado— o hacerte la foto de noche bajo la lámpara del techo, que deja los ojos hundidos en sombra y una línea dura debajo de la nariz.
Una ventana grande es una fuente de luz enorme y suave: es lo que un estudio imita con una softbox. Ponerte de cara a ella hace dos cosas a la vez. Ilumina la cara de manera uniforme, sin sombras duras, y mete un reflejo de la ventana en el iris —ese punto de luz en el ojo es lo que separa una mirada viva de una apagada, y es imposible de añadir después con naturalidad.
- De frente o girado unos 45 grados respecto a la ventana. De frente es lo más seguro y lo más plano; a 45 grados aparece algo de modelado, que suele favorecer. Lo que no funciona nunca es la ventana detrás de ti.
- Un día nublado es mejor que un día de sol. El sol directo es una fuente pequeña y dura, con sombras de borde afilado. Un cielo gris convierte todo el cristal en un difusor gigante.
- Acércate a la ventana para una luz aún más suave: cuanto mayor es la fuente respecto a tu cabeza, más suaves son las sombras.
- Sin flash. El LED está pegado al objetivo y produce exactamente la luz frontal y dura que un fotógrafo evita.
- Una cartulina blanca, o una toalla abierta, en el lado en sombra y a la altura del pecho: rellena la media cara oscura. No cuesta nada y se ve el cambio al instante.
4. La pared: cuál y a qué distancia
- Una pared lisa y de un solo color: blanco, gris claro o beige apagado. Evita el gotelé muy marcado, porque la textura se acentúa con luz lateral.
- A metro y medio de la pared, no pegado a ella. Con separación, tu sombra cae detrás y se sale del encuadre; pegado, aparece un contorno oscuro alrededor de tu silueta que delata la foto casera más que ninguna otra cosa.
- Nada de marcos de puerta, rodapiés, enchufes, cuadros ni estanterías. Una línea vertical saliendo de tu cabeza arruina un retrato correcto.
- La distancia tiene un premio extra: con el 2× y metro y medio de separación, el fondo se desenfoca un poco por sí solo, sin software.
- Desactiva el modo retrato. El recorte artificial falla en las puntas del pelo, en la patilla de las gafas y en el borde del cuello. En un CV que alguien abre a pantalla completa, se ve.
5. La cámara, a la altura de los ojos
Un móvil apoyado en la mesa te mira desde abajo: marca el mentón y el cuello y da un aire de superioridad involuntario. El ángulo contrario, el selfie con el brazo en alto, adelgaza la cara pero lee como foto personal.
La cámara va exactamente a la altura de tus ojos estando de pie; un trípode pequeño o una pila de libros sobre la cómoda. La comprobación es de un segundo: si en la foto de prueba se te ven los orificios de la nariz, está baja; si se te ve la coronilla, está alta.
6. Temporizador o una persona que dispare
Con el brazo estirado no controlas ni la distancia, ni la altura, ni el ángulo, y encima llevas un hombro en tensión dentro del encuadre. Las alternativas:
- Temporizador de 3 o 10 segundos con el móvil apoyado: las dos manos libres y una postura relajada. Con 10 segundos te da tiempo a respirar antes del disparo.
- El botón de volumen de unos auriculares con cable dispara la cámara en muchos móviles, igual que cualquier mando bluetooth barato.
- Una persona. Mejor que el temporizador, pero no por sujetar el móvil: por hablarte. La expresión útil aparece cuando estás contestando a alguien, no contando “tres, dos, uno” delante de un trípode.
| Ajuste | Cómo dejarlo |
|---|---|
| Objetivo | 2× o teleobjetivo; nunca gran angular de cerca |
| Disparo | Temporizador de 3–10 s, mando bluetooth o ayudante |
| Enfoque y exposición | Mantén pulsado sobre tu cara para bloquear AF/AE |
| Flash | Desactivado |
| Modo retrato | Desactivado |
| Filtros de belleza / embellecedor | Desactivados |
| Resolución | La máxima; dispara en 4:3 y recorta después |
| Cuadrícula | Activada, para no salir torcido |
| HDR | Automático; evita el HDR forzado, aplana la cara |
7. Hombros girados, cara al frente
La postura hace tanto como la lente, y son cuatro ajustes:
- Gira el cuerpo 15–20 grados respecto a la cámara y vuelve la cara al objetivo. Frontal y simétrico lee como foto de carnet; el giro pequeño da volumen sin llegar al perfil.
- Hombros abajo y atrás. Delante de una cámara suben solos y aparece el cuello corto. Súbelos a propósito y déjalos caer justo antes del disparo.
- Separa el mentón del cuello empujando la cabeza hacia delante desde la base del cráneo, sin levantar la barbilla. Define la mandíbula y quita la sombra de debajo.
- Barbilla en horizontal. Levantada da altivez, hundida da inseguridad. Con la cámara a la altura correcta, sale solo.
Qué ponerte, con tabla por sector y los colores que la cámara maneja mal, lo tienes en ropa y pose para la foto del CV.
El procedimiento completo, en veinte minutos
- Mediodía de un día nublado es el mejor momento. Con sol directo, busca una ventana que no lo reciba de frente.
- Apaga todas las luces artificiales, incluidas las de la habitación de al lado si su luz llega.
- Colócate de cara a la ventana, o girado unos 45 grados respecto a ella, y a metro y medio de una pared lisa y clara que quede a tu espalda.
- Móvil en un trípode o sobre una pila de libros, a la altura de tus ojos y a 1,5–2 metros de ti.
- Cámara trasera, 2×, flash fuera, modo retrato fuera, filtros fuera, cuadrícula dentro.
- Disparo de prueba y comprobación: ¿nariz o coronilla? ¿sombra en la pared? ¿media cara demasiado oscura? Corrige la altura, la distancia y pon la cartulina blanca en el lado en sombra.
- Bloquea enfoque y exposición manteniendo pulsado sobre tu cara.
- Temporizador. Entre disparo y disparo cambia algo mínimo: la cabeza un grado, el mentón un dedo, la sonrisa un punto. Suelta el aire justo antes de cada toma y deja caer los hombros.
- Treinta o cincuenta tomas. Luego las miras en un ordenador, no en la pantalla del móvil, y eliges tres.
Qué ha salido mal: tabla de diagnóstico
Si ya lo has intentado y algo no cuadra, busca aquí el síntoma. Casi todos tienen una única causa.
| Lo que ves en la foto | Causa | Arreglo |
|---|---|---|
| La cara parece “rara” y la nariz, grande | Gran angular a corta distancia | Cambia a 2× y aléjate a 1,5–2 m |
| Piel de cera, sin poro, ojos sin detalle | Cámara frontal o suavizado automático | Cámara trasera y filtros desactivados |
| Ojeras marcadas y sombra dura bajo la nariz | Luz cenital de la lámpara del techo | Apágala y ponte frente a una ventana |
| Cara oscura y ventana quemada de blanco | Estás de espaldas a la ventana | Gírate: la ventana delante de ti |
| Sombra tuya recortada en la pared | Estás pegado a la pared | Sepárate metro y medio |
| Media cara verdosa y la otra anaranjada | Luz mixta: ventana más bombilla cálida | Apaga toda la luz artificial |
| Se te ven los orificios de la nariz | Cámara por debajo de los ojos | Súbela a la altura de los ojos |
| Frente enorme y ojos pequeños | Cámara por encima de los ojos | Bájala a la altura de los ojos |
| El pelo aparece recortado como con tijeras | Modo retrato | Desactívalo y usa distancia real |
| Reflejo blanco en los cristales de las gafas | Luz justo enfrente | Ventana a un lado y baja el mentón dos grados |
| Foto ligeramente movida | Poca luz y pulso | Apoya el móvil y usa temporizador |
| Sonrisa que parece de compromiso | Gesto mantenido demasiado tiempo | Suelta la cara entre tandas y vuelve a empezar |
La última fila es la que más gente arrastra sin darse cuenta: una sonrisa aguantada quince segundos se convierte en trabajo muscular. Y explica por qué hay que disparar treinta veces y no tres: la expresión aprovechable llega tarde, cuando ya te has olvidado de que hay una cámara delante. Cómo provocarla está en sonreír en la foto del currículum.
Las dos cosas que no vas a arreglar en casa
Aquí se acaba la buena noticia, y esto importa más que cualquier consejo de arriba.
1. La luz mixta. Si entra luz de día por la ventana y a la vez hay una bombilla cálida encendida, tienes dos temperaturas de color sobre una misma cara: azul frío por un lado, naranja por el otro. El balance de blancos de la cámara solo puede fijar un valor. Corrijas hacia donde corrijas, media cara queda verdosa o magenta, y una piel con dominante de color parece enferma en cualquier tamaño; en edición tampoco se separan limpiamente las dos zonas. La única solución es apagar toda la luz artificial. Si tu casa no lo permite —piso interior, tarde de invierno, ninguna ventana utilizable—, no vas a conseguir una foto con el color correcto.
2. La distorsión si tu móvil solo tiene un objetivo. Puedes alejarte y recortar después, pero pierdes resolución y parte de la deformación sigue ahí, dentro del trozo que conservas. La perspectiva de una focal no se desactiva desde una app.
Cuándo el móvil no es la respuesta
- Puestos de dirección o representación externa, donde la imagen acabará en la web de la empresa o en una publicación del sector: ahí quieres una sesión dirigida.
- Copias impresas de calidad, que algunas candidaturas en sectores clásicos todavía piden en papel.
- No tienes ni un selfie decente y no piensas hacerte ninguno. Sin material de partida no funciona ni la edición ni la IA.
- Te hace falta una foto de carnet. Para el DNI, el pasaporte o el carnet de conducir sirve el estudio o el fotomatón: ni un retrato casero ni uno generado con IA valen para un documento biométrico.
Las cuatro rutas cuando no vas a pisar un estudio —móvil, fotomatón, un amigo con cámara y un lote generado con IA— están comparadas una a una en foto de CV sin fotógrafo. Las medidas, el encuadre y el formato de archivo que espera un currículum español, en cómo debe ser la foto de tu currículum.
Resumen
- Cámara trasera, no la frontal.
- 2× y aléjate 1,5–2 metros. Nunca a distancia de brazo.
- De cara a una ventana, día nublado mejor que sol, sin flash.
- A metro y medio de una pared lisa y clara, sin modo retrato.
- Cámara a la altura de los ojos y temporizador.
- Toda la luz artificial apagada, para no mezclar temperaturas.
- Treinta o cincuenta tomas, y eliges en una pantalla grande.
Eso es todo, y no cuesta más que media hora. Una foto de móvil hecha así es una buena foto de CV, sin matices ni asteriscos.
Preguntas frecuentes
¿Se puede hacer la foto del currículum con el móvil?
Sí. Cualquier móvil de los últimos años tiene resolución de sobra para una foto de CV, tanto en pantalla como impresa. Lo que decide el resultado no son los megapíxeles, sino tres cosas: usar la cámara trasera en lugar de la frontal, disparar a 2× desde metro y medio, y trabajar con luz de ventana en vez de con la lámpara del techo.
¿Por qué mi cara sale rara en los selfies?
Porque el gran angular de la cámara principal, a medio metro de distancia, agranda lo que está más cerca del objetivo, y en una cara lo más cercano es la nariz. La frente se abomba, las mejillas se hunden y las orejas se van hacia atrás. No es tu cara: es la perspectiva. Se corrige cambiando a 2× y alejándote a metro y medio o dos metros.
¿Qué fondo puedo usar para la foto del CV en casa?
Una pared lisa de un solo color: blanco, gris claro o beige apagado. Colócate a metro y medio de ella para que tu sombra caiga fuera del encuadre y el fondo quede ligeramente desenfocado. Evita marcos de puerta, enchufes, cuadros y estanterías, y no uses el modo retrato para simular el desenfoque.
¿Cuántas fotos hay que hacer para sacar una buena?
Entre treinta y cincuenta, variando muy poco entre disparo y disparo: la cabeza un grado, el mentón un dedo, los hombros sueltos. De cincuenta salen dos o tres aprovechables, y eso es lo normal también en un estudio. El error más común no es la técnica, es parar en el quinto intento.
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