La foto en sí
Qué ropa y qué pose para la foto del CV (hombre y mujer)
El azul marino funciona casi siempre, el negro puro y el blanco puro casi nunca. Aquí tienes las reglas de ropa, gesto y postura para hombre y mujer, y qué esperar en cada sector.
9 min de lectura
Para la foto del currículum, lo que mejor funciona es una prenda lisa de manga larga en un tono medio —azul marino por delante de todo lo demás— con el cuerpo ligeramente girado, los hombros abajo, la mirada a cámara y una sonrisa cerrada. Y hay dos colores que conviene descartar aunque parezcan la opción formal: el negro puro y el blanco puro.
Debajo tienes el detalle: secciones específicas para hombre y para mujer, una tabla por sector y las tres decisiones que más se preguntan —gafas, sonrisa y postura—.
Los colores: lo que hace la cámara con la ropa
Antes de los códigos sociales, la física: una cámara tiene un rango dinámico limitado y el retrato se expone para la piel, no para la ropa.
- Azul marino. El mejor por defecto. Es un tono medio, conserva textura y pliegues, y lee como competente sin la rigidez del negro. Funciona igual en camisa, blusa, jersey o americana.
- Gris carbón y gris medio. Neutros, fáciles de exponer y no compiten con la cara. La segunda mejor opción.
- Verde botella apagado, burdeos oscuro, azul petróleo. Suficientemente sobrios para casi cualquier sector y añaden algo de personalidad.
- Negro puro. El error clásico. Al exponer para la piel, el negro cae por debajo del umbral y se aplasta en sombra: se pierden los pliegues, el hombro y el cuello desaparecen y queda un bloque plano del que sale una cabeza. Si quieres negro, que sea un gris muy oscuro o un punto grueso con textura visible.
- Blanco puro. El problema opuesto. Junto a la cara refleja luz hacia arriba y se quema: el cuello de la camisa pierde el borde y a veces se contagia a la barbilla. Un blanco roto o un gris muy claro dan el mismo efecto limpio sin quemarse.
- Colores saturados y fluorescentes. Además de dominar la composición, rebotan color sobre la piel y dejan una cara teñida difícil de corregir.
Y tres reglas que no dependen del color:
- Sin logotipos ni marcas visibles. Ni el de tu empresa actual ni el de una deportiva. Fecha la foto y distrae.
- Sin estampados finos. Rayas estrechas, cuadros pequeños, pata de gallo y espiguilla producen moiré al interactuar con la retícula del sensor: aparecen ondas de color que ninguna edición arregla del todo. Liso, o un motivo grande y de bajo contraste.
- Manga larga. El plano llega a los hombros, y una manga corta o un tirante en el borde inferior del encuadre desordena la lectura de la imagen.
Foto de CV para hombre: lo concreto
La combinación que casi nunca falla: camisa lisa azul marino o azul claro, sin corbata, con el primer botón abierto y el cuello bien asentado. Formal sin parecer disfrazado.
- Corbata. Solo si el puesto la lleva de verdad: banca, notarías, derecho, seguros, dirección. En el resto suma distancia sin sumar credibilidad. Si la pones, nudo apretado y centrado.
- Americana. Añade estructura a los hombros y por eso favorece a casi todo el mundo. Comprueba que la costura del hombro cae donde acaba tu hombro y que las dos solapas quedan igual de abiertas.
- El cuello de la camisa. El detalle que más se descuida. Plancha el cuello aunque no planches nada más: en un plano medio corto solo se ve eso.
- Barba y afeitado. Cualquiera de las dos vale; lo que no vale es la zona intermedia sin decidir. Barba recortada con línea limpia en cuello y pómulos, o afeitado del día. El "tres días" queda como descuido en un retrato.
- Pelo. Como lo llevas normalmente, pero sin mechones cruzando la frente. Nada de gel brillante: refleja la luz y crea un punto duro en la cabeza.
Foto de CV para mujer: lo concreto
La combinación que casi nunca falla: blusa o camisa lisa azul marino, azul petróleo o gris medio, con cuello o escote cerrado, sin estampado y sin transparencias.
- Escote. El plano corta en los hombros, así que un escote pronunciado ocupa mucho encuadre y desvía la atención de la cara. Cerrado, en pico moderado o de barco.
- Blazer. Igual que en el caso masculino, estructura los hombros y ordena la silueta. Revisa la simetría de las solapas.
- Punto fino. Un jersey de punto fino en gris, marino o verde apagado es una alternativa excelente a la camisa y suele resultar más cómodo delante de la cámara, lo que se nota en la expresión.
- Transparencias y tejidos brillantes. Satén, seda con brillo y encaje reaccionan a la luz de forma difícil de controlar y aparecen zonas quemadas en el hombro. Mejor tejidos mate.
- Joyería. Un pendiente pequeño y una cadena fina están bien. Los aros grandes, los collares llamativos y cualquier pieza que se mueva compiten directamente con los ojos, que es donde debe ir la mirada de quien lee el CV.
- Pelo. Suelto, recogido o semirrecogido, todo funciona. Lo importante es que no cruce la cara ni tape un ojo, y que no haya mechones sueltos sobre un fondo liso: es la zona donde más se nota cualquier recorte o retoque posterior.
- Maquillaje. El objetivo es fotográfico, no de noche: base mate para evitar brillos en frente y nariz, cejas definidas, labial en tono natural. La cámara acentúa el brillo, así que un polvo translúcido en la zona T cambia el resultado más que cualquier otra cosa.
Qué esperar en cada sector
Aquí está el punto que las guías genéricas se saltan: vestir por encima del puesto también es un error. Si te presentas a un puesto de atención en tienda con traje y corbata, el mensaje no es "soy formal", es "no acabo de entender el puesto". La ropa comunica encaje, no jerarquía.
| Sector | Registro | Hombre | Mujer | Expresión |
|---|---|---|---|---|
| Administración pública, banca, seguros | Formal | Camisa lisa + americana; corbata opcional | Blusa lisa + blazer | Neutra o sonrisa cerrada |
| Derecho, auditoría, consultoría senior | Formal alto | Traje marino, camisa blanco roto, corbata sobria | Traje o blazer estructurado | Neutra y serena |
| Tecnología, startups | Informal cuidado | Jersey fino o camisa sin americana | Punto fino o camisa lisa | Sonrisa cerrada natural |
| Sanidad | Semiformal | Camisa clara; bata solo si es tu rol | Blusa clara; bata solo si es tu rol | Sonrisa cerrada cálida |
| Comercio y atención al cliente | Semiformal cercano | Camisa o polo liso de buen tejido | Blusa o punto fino | Sonrisa abierta contenida |
| Hostelería y turismo | Semiformal cercano | Camisa lisa, sin corbata | Blusa lisa | Sonrisa abierta contenida |
| Educación | Semiformal | Camisa o jersey fino | Blusa o punto fino | Sonrisa cerrada abierta y amable |
| Creativos y diseño | Libre con criterio | Prenda de color con carácter, siempre lisa | Igual | Como tú seas |
| Industria, logística, oficios | Práctico | Camisa o polo liso; nada de traje | Camisa o polo liso | Neutra y directa |
Una lectura útil de la tabla: el rango real de decisión va de "camisa lisa" a "camisa lisa con americana".
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Gafas: sí, con dos precauciones
Si llevas gafas a diario, sal con gafas en la foto. El argumento no es estético: la foto del CV la va a ver alguien que después se encontrará contigo en una videollamada o en una sala, y unas gafas cambian bastante el reconocimiento de una cara. Aparecer distinto a como llegas resta confianza sin que nadie sepa explicar por qué.
Las dos cosas que hay que controlar:
- Reflejos. Una lente plana devuelve la luz al objetivo si la fuente está justo delante. Coloca la luz principal a un lado, a unos 45 grados, y baja el mentón un par de centímetros: eso inclina las lentes y manda el reflejo fuera de cámara.
- Lentes fotocromáticas. Se oscurecen con la luz natural, así que junto a la ventana te sale la foto con gafas de sol. Aléjate de la ventana o usa luz indirecta.
Y el motivo que sí justifica quitárselas: si la montura es tan gruesa que tapa las cejas o el borde superior de los ojos, estás perdiendo la mitad de la expresión.
Sonreír o no: cómo decidirlo
Las tres opciones, de más segura a más específica:
- Sonrisa cerrada. Boca sin abrir, comisuras algo elevadas y —esto es lo que la hace real— los ojos implicados, con una ligera contracción alrededor. Es el registro por defecto: cercano y serio a la vez, y funciona en prácticamente cualquier sector.
- Sonrisa abierta. Con dientes. Suma calidez y encaja bien en puestos de cara al cliente: comercio, hostelería, docencia, sanidad, comercial. En derecho o banca de inversión puede leerse como falta de gravedad.
- Neutra. Boca cerrada, expresión serena, mirada firme. Es la norma en derecho, auditoría y finanzas. Cuidado con la línea fina entre serena y hostil: la diferencia está en relajar la mandíbula y no apretar los labios.
La única opción que falla siempre es la sonrisa solo de boca, la que se pone cuando alguien dice "sonríe": se reconoce al instante porque los ojos no acompañan. El truco práctico es soltar el aire justo antes del disparo; la expresión sale sola en la fracción posterior a la exhalación.
Postura: los cinco ajustes que cambian la foto
- Gira el cuerpo 15–20 grados respecto a la cámara y vuelve la cara al objetivo. Frontal total lee como documento de identidad; de perfil, como editorial.
- Hombros abajo y atrás. Delante de una cámara suben sin que uno se dé cuenta y aparece el cuello corto. Inspira, súbelos a propósito y déjalos caer justo antes del disparo.
- Separa el mentón del cuello. Empuja la cabeza un poco hacia adelante desde la base del cráneo, sin levantar la barbilla: define la mandíbula y quita la sombra bajo el mentón.
- Barbilla en el nivel neutro. Levantada da altivez, hundida da inseguridad y cierra los ojos. La corrección se hace moviendo la cámara, no la cabeza.
- La cámara a la altura de los ojos. El ajuste que más resultado da por menos esfuerzo. Desde abajo se ve el mentón; desde arriba, la frente.
Y una comprobación que se pasa por alto: haz treinta fotos, no tres. La expresión útil casi nunca sale en los primeros disparos.
Lo que la ropa no arregla
Por honestidad: la ropa y la pose son la mitad del asunto. La otra mitad es la luz. Una camisa marino perfecta con fluorescente de techo sigue siendo una mala foto. Si te haces las fotos tú, ponte de cara a una ventana en sombra, con la cámara trasera del móvil a la altura de los ojos y el temporizador. Las medidas y el formato de archivo los tienes en cómo debe ser la foto de tu currículum.
Y si eres dirección general, vas a imprimir en gran formato o necesitas coherencia con el resto del equipo, un fotógrafo sigue siendo la respuesta correcta: en España hay sesiones desde unos 30–60 € y ahí te dirige la pose alguien que lleva años haciéndolo.
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Para seguir leyendo
- Cómo debe ser la foto de tu currículum — medidas en cm y píxeles, fondo, encuadre y formato.
- Prompts para foto de CV con Gemini y ChatGPT — útil para describir ropa y encuadre si generas la foto tú.
- Cuánto cuesta una foto de CV en España — qué se paga por un estudio, un fotomatón y la IA.
- ¿Se pone foto en el CV en España? — la convención española y sus matices por sector.
Preguntas frecuentes
¿Qué ropa es mejor para la foto del currículum?
Una prenda lisa de manga larga en un tono medio: azul marino, gris carbón, verde botella apagado o burdeos oscuro. El azul marino es la apuesta más segura porque lee como competente sin resultar rígido. Evita el negro puro, que se convierte en una masa sin forma, el blanco puro, que se quema con la luz, y cualquier estampado fino, que produce moiré en el sensor digital.
¿Hay que sonreír en la foto del CV?
La sonrisa cerrada, con la boca sin abrir y los ojos implicados, es el valor seguro y funciona en casi cualquier sector. La sonrisa abierta encaja en puestos de atención al cliente, comercial, docencia y sanidad. La expresión neutra y serena es lo habitual en derecho, banca y consultoría de alto nivel. Lo que nunca funciona es la sonrisa forzada solo con la boca: se ve inmediatamente.
¿Foto de CV con gafas o sin gafas?
Con gafas, si las llevas a diario. La foto tiene que parecerse a quien va a entrar en la sala de la entrevista, y quitártelas cambia bastante la cara. Lo que hay que controlar son los reflejos: baja un poco el mentón, inclina las patillas hacia abajo un par de grados y coloca la luz a un lado en vez de justo delante. Si las lentes son fotocromáticas, ojo con hacer la foto junto a una ventana.
¿Cuál es la mejor pose para la foto del currículum?
Cuerpo ligeramente girado, unos 15 o 20 grados respecto a la cámara, cara vuelta hacia el objetivo y mirada a cámara. Hombros abajo y atrás, barbilla ni levantada ni hundida, y una separación mínima entre mentón y cuello para definir la mandíbula. Frontal y totalmente simétrico parece una foto de carnet; muy de perfil parece una foto de revista.
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